A todos los que empezamos a interesarnos por el mundo del café, una de las cosas que más nos llama la atención al principio es cuando descubrimos que existe un tipo de café extraído de las heces de las civetas (animales similares al mapache). El animal en cuestión ingiere los granos de café y luego estos son expulsados en sus heces. El interior de los granos de café se encuentra intacto y recubierto por una fina película como resultado del proceso digestivo de la civeta. Posteriormente son tostados ligeramente y vendidos al consumidor. El precio de este café es muy elevado debido a su exclusividad y costoso proceso de recolección, pues los granos han de ser recolectados manualmente.

En mi caso, tuve la suerte de que un familiar mío visitó recientemente Indonesia, así que le pedí el favor de traerme café de esta variedad para probarlo. Y bueno…, tras las expectativas creadas en torno a este café, he de decir que me defraudó considerablemente. En líneas generales se trata de un café de acidez y cuerpo medio, con toques terrizos, poco amargor y final en boca medio. No es que sea un café malo, pero con lo que cuesta prefiero muchos otros cafés antes que éste. Creo que la originalidad y la poca cantidad producida anualmente de este café han hecho que éste sea sobre valorado cuando en realidad se trata de un café bastante estándar y de precio muy elevado.

Tueste: Medio.

civeta